miércoles, 17 de julio de 2013

«En Alemania están encantados de que les paguemos la educación a sus ingenieros»

Día 17/07/2013 - 14.12h

Los investigadores Ignacio Cirac y Pablo Jarillo advierten de que los recortes abocarán a «décadas de retraso» en la ciencia

En los últimos tiempos vemos cómo los científicos españoles de mayor prestigio internacional salen a la palestra para alertar de las graves consecuencias que acarreará a España perder el tren de la investigación. En este sentido se han manifestado también el premio Príncipe de Asturias en Investigación Científica y Técnica en 2006 y el premio Wolf en Física en 2013 Ignacio Cirac (Manresa, 1965), Pablo Jarillo.
Cirac lamenta que España haya perdido la «posición puntera» que ocupaba en el año 2000, gracias al apoyo presupuestario del que gozaba la ciencia desde hacía una década. «Dejar de financiar durante un par de años supondrá décadas de retraso para la recuperación económica del país», opina este experto durante un encuentro con la prensa mantenido en la 34 Reunión Bienal de la Real Sociedad Española de Física (RSEF) que acoge la Universitat de València.

Pablo Jarillo, investigación sobre el grafeno

Por su parte, para el investigador del Massachussetts Institute of Technology (MIT) Pablo Jarillo los recortes aplicados en la ciencia española durante los últimos cuatro años evidencian una preocupante cortedad de miras. «Los políticos en EE.UU. tienen muy claro que eldesarrollo económico va ligado al científico y técnico. El 70% de su economía va unido directa o indirectamente a ello». Jarillo explica esta idea con un ejemplo muy gráfico: «Si vas en coche y tienes que aligerar peso, puedes quitarte incluso las puertas, pero nunca el motor».
A sus 36 años, este investigador también echa de menos en España la «confianza en las ideas y el trabajo de los jóvenes, que son los que tienen más ganas de trabajar e ideas más creativas». Como ejemplo a seguir apunta su propia experiencia en el MIT, donde desarrolla desde hace tres años un proyecto de investigación sobre el grafeno. «Una vez seleccionado, me preguntaron qué necesitaba. Me dieron un montón de dinero y una habitación vacía. No tengo ningún jefe, pero a los cinco años te evalúan, y si no has dado resultados, te despiden automáticamente (seas hijo de quien seas)», relata.
Otra de las diferencias culturales en el ámbito de la política científica es el reconocimiento de la simbiosis entre investigación básica y aplicada. «En Estados Unidos es motivo de orgullo que te financienproyectos teóricos, y que después los investigadores formen empresas para desarrollar esas ideas», apunta Jarillo.
Ignacio Cirac, que actualmente dirige la División Teórica Max-Plank de Óptica Cuántica de Garching, admite que podría trabajar en España pero «tendría muchas más dificultades». Al recortar en ciencia, España «echa por la borda» todo el dinero invertido en la formación de sus científicos. «En Alemania están encantados de que nosotros paguemos la educación de muchos de sus ingenieros».

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