Cinco pasos para dar el masaje perfecto
R.PONCE / MADRID
Día 30/06/2013 - 00.46h
ABC.es aprende los secretos de las diferentes disciplinas en un taller y los traslada a la posibilidad de realizarlo en casa
ABC.es acudió al primer taller de masajes de Love in Care by Art Lab, una serie de talleres que impartirá su experto Álvaro Guzmán y que tendrán lugar en cada estación del año (verano, otoño, invierno y primavera) en Madrid. A través de ellos se pueden aprender los trucos y secretos que se esconden tras el masaje más completo, así como la necesidad de devolver el tacto a nuestras vidas.
1. El aceite y primera toma de contacto
Rociamos nuestras manos y muñecas (llegaremos a usar hasta el antebrazo) con el aceite elegido y hacemos la primera toma de contacto. La mano del masajista se posa sobre la región lumbar de la espalda y el aceite se vierte entre el pulgar y el resto de los dedos. Poco a poco se desliza en un recorrido ascendente repitiendo el proceso cada vez con menos aceite. Este paso durará de 1 a 2 minutos.
Fricciones y amasamientos
Las fricciones consisten en movilizar transversalmente los planos superficiales de la piel y la musculatura. Hay fricciones palmares, cubitales y con antebrazo.
En los amasamientos, el dedo pulgar avanza arrastrando hacia el resto de los dedos y la palma de la mano sobre la sección de la musculatura que queramos trabajar. Se comienza por los gluteos, cuadrado lumbar, fibras de trapecio, cuello, hombros y de nuevo el trapecio. Si quieres parecer un auténtico experto cierra esta etapa con amasamientos digitales y nudillares, en movimientos centrípetos, centrífugos y disociales. Este paso dura unos 6-8 minutos.
2. Presiones de Tui na chino
Presión moderada con movimientos rápidos y vigorosos hacia adelante que se realizan empujando la piel longitudinalmente en una sola dirección. Presiones pulgares medias en el recorrido de la columna vertebral llegando de forma ascendente hasta las cervicales. 3 pases de 2-3 minutos.
3. Amplio grupo de percusiones
El nombre no puede ser más acerado. Se inicia con un flapping, (manos juntas y golpecitos rítmicos), palmeteo cóncavo, persusión con puño, cacheteo suave y tecleteo. De 4 a 6 minutos. Este es el truco del experto, su fase estrella para un masaje «de autor» que ha creado especialmente para el taller de primavera.
4. Vaciaje y despedida
Las manos en abanico y se inicia un movimiento desde el cuello y los hombros. El recorrido es descendente, se vacia desde el centro de la espalda hacia ambos costados, se vuelve a recuperar, se deslizan varios centímetros con el canto de las manos y se repite la maniobra.
5. Finalizar
A este último paso le siguen unas rotaciones y movilizaciones: Comenzaremos aislando la articulación del hombro para proceder con unas presiones digitales medias alrededor de la escápula movilizada.
Posteriormente, en el masaje de pies, piernas, manos y brazos también se deben incluir rotaciones y movilizaciones. (2-3 minutos en cada lado). Parte posterior de ambas piernas (insistiendo en el área de los gemelos), masaje de pies descongestivo. Le giramos boca arriba, seguimos con la parte anterior (insistiendo en el área de los cuadriceps), parte superior del pecho y extremidades superiores (finalizando cada brazo con un masaje de manos). Y por último, un suave masaje de cabeza.
Estos cursos cuestan 150 euros, duran cuatro horas y tienen clase práctica, laboratorio y parte teórica, con sorpresas incluídas.
Masaje de cabeza
Álvaro Guzmán opina que es el tipo de masaje perfecto para relajar tensiones y fácil de hacer en casa. Su consejo de experto: «Comienza con una presión palmar en arrastre que va desde el escote a los hombros y finaliza en el cuello. A continuación, presiones palmodigitales. Se parte de los laterales del cráneo procediendo de temporales hacia parietales. Seguidamente nos dirigimos al área de la frontal. Las dos manos deben trabajar al unísono y se finaliza con una suave presión palmar en la base del cráneo. Después se sitúan las cinco yemas de los dedos en la base de la coronilla y recorremos todas las áreas del cráneo con una fricción radial y se finaliza con unos roces cruzados»