Mostrando entradas con la etiqueta EMPLEO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta EMPLEO. Mostrar todas las entradas

sábado, 23 de marzo de 2013


Mil plazas para la Administración General

Día 22/03/2013 - 20.52h

La lucha contra el fraude en sus distintas vertientes, la que más futuro inmediato tiene en los planes aprobados

En medio del inmenso solar del paro en España, una oferta de empleo público siempre es una buena noticia. Un oasis en el desierto, al que previsiblemente se acercarán miles y miles de personas. La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, lo anunció tras el Consejo de Ministros, y el interés se disparó inmediatamente en el boca a boca y en internet.
Son 422 plazas nuevas de personal funcionario y estatutario y laboral, frente a las 133 que se autorizaron en 2012 (y que, por cierto, seguían pendientes). Además, se convocan 449 plazas de promoción interna, frente a las 347 convocadas en 2012. A esto hay que añadir las300 plazas que se ofertarán en la Administración de Justicia(222 para las Comunidades autónomas con funciones traspasadas y 78 para las que dependen todavía del Ministerio de Justicia) y otras 50 plazas para el acceso a la carrera judicial y fiscal.
El cuadro completo puede consultarse en la página web del Palacio de la Moncloa (www.lamoncloa.es).
En la oferta de empleo público se prioriza el ingreso en cuerpos que realizan funciones contra el fraude en sus distintas vertientes (fiscal, de seguros, catastral, laboral), en materia de seguridad social, en relación con las subvenciones públicas, representación de España en el exterior, personal investigador doctor, asesoramiento jurídico, gestión y control de la asignación eficiente de los recursos públicos, supervisión e inspección de los mercados de valores, personal para la Agencia Estatal de Seguridad Aérea y el correspondiente a la Administración de Justicia, así como Cuerpos docentes no universitarios en el ámbito de la Ley Orgánica de Educación.
Entre las 422 nuevas plazas que se ofrecen hay 11 abogados del Estado, 5 arquitectos de la Hacienda Pública, 15 miembros de la Carrera Diplomática, 10 ingenieros aeronáuticos, dos ingenieros de Montes, cuatro ingenieros de Montes de la Hacienda Pública, 28 plazas del cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado o 14 del cuerpo Superior de Inspectores de Hacienda del Estado. También hay plazas para cuatro traductores intérpretes, cuatro diplomados comerciales del Estado y 50 técnicos de Hacienda.

martes, 12 de marzo de 2013


«España que perdimos, no nos pierdas»

Día 12/03/2013 - 17.07h
Fueron criados con la idea de que podían comerse el mundo, pero están envueltos en una indigestión que dura ya más de cinco años. Ahora las opciones son precariedad o exilio
Maletas llenas de viejos recuerdos y nuevas esperanzas. Equipaje listo para toda una vida por delante, sí; pero lejos de casa. «Adiós mi España querida» decía un verso que marcó a una generación entera de españoles. El escritor Pedro Garfias pidió desde el exilio a esa España que, como él, tantos otros perdieron: «No nos pierdas». Se marcharon para prosperar pero ansiaban poder regresar. Hoy, una nueva generación hace de nuevo las maletas. Aquí no hay trabajo para la mitad de ellos.
Según los últimos datos de Eurostat, en enero de 2013 el desempleo en España alcanzaba una tasa del 26,2%, sólo superada en Europa por la de Grecia. Si nos detenemos en el desempleo juvenil, se duplica (55,5%). Ese dato, que al menos una vez al mes copa portadas de diarios nacionales, significa que más de la mitad de los jóvenes no tienen trabajo en España. Y sin trabajo, no hay futuro. Se estima que cada semana emigran varios miles.
La crisis ha tenido efectos devastadores. Casi siete de cada diez personas que han perdido su trabajo entre 2008 y 2012 son menores de 30 años.Muchas veces se cumple la máxima de que la última persona contratada es la primera despedida. Fueron criados con la idea de que podían comerse el mundo, pero están envueltos en una indigestión que dura ya más de cinco años. Llenaron universidades, se formaron, pudieron escoger aquello a lo que querían dedicarse el resto de su vida, pero ahora todo eso se ha truncado. Por eso hablan de engaño, mentira o estafa. Parados sí, pero nunca quietos.

Para no volver

La generación de la movilidad, de la Europa de Schengen, se ha convertido en una generación de exiliados. Las estadísticas demuestran que la mayoría de los que se marcharon para formarse en el extranjero, aprender idiomas o sencillamente, ganar en experiencia vital, no regresa.
Alejandro y Anabel tienen 33 y 35 años. Él es informático, ella veterinaria. Llevan más de seis en Inglaterra. Se conocieron en la isla y ahora están casados. Cada uno marchó por distintos motivos, personales y profesionales, cuando aún nadie conocía a Draghi ni había oído hablar de burbuja inmobiliaria, así que ambos tenían claro que se trataba de un viaje temporal.
«Pensé que hablar inglés me ayudaría a encontrar trabajo en España, así que me fui con la idea de trabajar de cualquier cosa durante unos meses para pagarme la estancia», explica Alejandro. Pero los inicios siempre son difíciles. «Despues de un mes de buscar cualquier tipo de trabajo, el dinero se me agotaba». Cuando estaba a punto de volver a España, lo contraron como operario. «Las condiciones no eran muy buenas (largos turnos, salario mínimo permitido por la ley, mucho esfuerzo físico, etc...). Empezar fue difícil, pero algo bueno que tiene este país es que hay oportunidades y si trabajas duro, las puedes aprovechar y verte recompensado».
Oportunidades y posibilidad de mejora: mucho más de lo que ningún español puede encontrar ahora. «Después de un año, encontré trabajo como informático y desde entonces mis condiciones laborales no han dejado de mejorar», señala.

«No nos vamos, nos echan»

«Se van a buscar trabajo porque la situación de empobrecimiento en España no es muy halagüeña. Todo el mundo tiene derecho a hacer su vida y aquí no los dejan». Son las palabras del portavoz de la Plataforma Juventud Sin Futuro (JSF), Eduardo Ocaña. Acaba de lanzar la campaña «No nos vamos, nos echan», un mapa en internet en el que ese porcentaje de españoles exiliados deja de ser un número para convertirse en un puntito en el mapa. Aunque hay quienes se marchan por «espíritu aventurero», la mayoría lo hace buscando un «proyecto de vida».
El mapa del exilio forzoso español de JSF apenas lleva abierto dos semanas, pero ya acumula más de 4.400 historias. Historias tras una estadística. Y al final, una pregunta: ¿Te gustaría volver? Un sí es la respuesta que más se repite.
«Me encantaría, sin ninguna duda... volver sería perfecto», señala Alejandro. Pero siempre hay un «pero». «No estaría dispuesto a perder las condiciones laborales que tengo aquí y el futuro que Reino Unido me está dando», replica Alejandro. La respuesta de Anabel no difiere: «Aquí si te esfuerzas un poco puedes llegar lejos. Te dan oportunidades de progresar. Me encantaría volver, pero con las mismas condiciones laborales que tengo ahora», insiste.
«España que perdimos, no nos pierdas»
Almudena y Álvaro
Almudena, zaragozana, y Álvaro, valenciano, se conocieron y se enamoraron lejos de España. Una beca Erasmus los situó en la misma ciudad, pero llegó la hora de volver. Al poco tiempo, una empresa española se interesó por Álvaro, que acaba de finalizar sus estudios de ingeniería, pero el puesto estaba en Senegal. «Para mí fue como un reto, poder tener acceso a puestos de responsabilidad en lugar de ser el eterno becario», explica Álvaro. «Primero buscamos trabajo en España, en cualquier ciudad en la que pudiéramos instalarnos los dos, pero fue imposible», apunta Almudena. Aunque los principios fueron duros, sabía que ésta era una oportunidad «que no tendría en España». Así que se lanzó. Al cabo de un año, Almudena decidió acompañarlo. Ahora es voluntaria de una ONG española y da clases de español a los senegalese de Dakar, la ciudad en la que viven, y cuenta sus vivencias en un su particular cuaderno de bitácora, un blog al que ha llamado «Senegaleando».
«Empezar a trabajar en África era un reto chulo», cuenta al otro lado del teléfono y 4.000 kilómetros de distancia. «Si no fuera por la crisis, no nos hubiéramos arriesgado a venir», confiesa. «Hemos asumido un riesgo que no me hubiera gustado tener que asumir». Pero también es gratificante. «Estoy en uno de los países más pobres del mundo, el choque cultural es importante, pero el pesimismo que se respira ahora en España... creo que allí estáis más deprimidos», señala.
Sobre si volverán o no... A los dos les gustaría. Califican su estancia en Senegal como «una experiencia a largo-medio plazo», pero siempre «temporal». «No toda mi vida me la planteo aquí», señala Álvaro, «pero ahora es difícil hacer planes de futuro, ya no sabes si vas a estar en una empresa toda tu vida».

Nosotros formamos, ellos se enriquecen

Médicos, ingenieros, abogados, periodistas, investigadores, enfermeros...El Estado español gastó en 2008 casi tres mil millones de euros en Educación. La partida fue disminuyendo hasta los poco menos de dos mil presupuestados para este 2013. Ese es el dinero que España gasta en formar a sus jóvenes, y es también el dinero que pierde cuando los deja marchar. Hace menos de un mes, la ministra de trabajo alemana, Ursula von der Leyer, decía que los españoles que llegaban a Alemania era un «golpe de suerte» para la economía del país. España los forma, y es en otro países donde generan riqueza.
Marta es ingeniera de Telecomunicaciones, igual que su novio. Los dos vivían en Alicante y, aunque eran mileuristas, tenian suficiente para vivir. A él lo despidieron en junio, «de un día para otro», aplicando el nuevo despido objetivo que permite la última reforma laboral del Gobierno.
«España que perdimos, no nos pierdas»
Marta Juanas
Dos meses después Alemania acudió a la llamada. Una empresa de Stuttgart le ofreció un trabajo que le permitiría «ganar en un año lo que en España ganaría en cinco». Mientras Marta vivía en Alicante haciendo malabarismos para llegar a fin de mes, las noticias que le llegaban desde el país germano la entusiasmaron. «Cegada por el sueño alemán, dejé mi empleo y me fui a vivir con él», dice.
Pero «en esta vida no todo es dinero». Marta lleva cuatro meses en Stuttgart y quiere hacer llegar a los jóvenes españoles que «Alemania no es ningún paraíso para ingenieros». Los alemanes, conocedores de la desesperación de los titulados españoles, les ofrecen empleos terriblemente precarios. Como ejemplo, Marta cuenta que le ofrecieron un puesto similar al que desempeñaba en España y en el que tiene 5 años de experiencia. Le ofrecían 800 euros brutos, que una vez pagados los impuestos, se quedaban en 600 euros. También le han ofrecido prácticas en empresas, después de dos años como becaria en España y tres con contrato de trabajo. «¿He venido a Alemania para volver a ser becaria por 400 euros al mes? ¿O quizás para pudrirme trabajando y que no me quede nada para el ahorro?», se lamenta.
«Volver a España... lo pienso cada día, pero, ¿qué tipo de trabajo me voy a encontrar allí? ¿Qué es lo que me espera ahora?». Marta reconoce que su novio, con la suerte de haber encontrado un buen empleo, no quiere marcharse, pero ella necesita trabajar y no sabe «cuánto tiempo más» va a poder aguantar «de ama de casa». La otra opción es separarse de su pareja, buscar un futuro pagando como precio estar lejos de los suyos.

Exiliados antes que precarios

De la misma forma que la prima de riesgo subía, esa que en 200 puntos era grave pero que llegó hasta los 600, los mileuristas que entonces eran precarios se convirtieron en «nimileuristas» afortunados. Los llaman «ni-nis», porque ni estudian ni trabajan. Pero es que no hay trabajo, ni dinero para el estudio.
«Aceptar cualquier empleo, donde sea y para lo que sea, y estar dispuesto a trabajar sin salario». Es el consejo que reciben algunos recién titulados junto a la palmadita en la espalda que los lanza al mundo laboral. Lara, licenciada en Periodismo, llegó a aceptar dos emplos en prácticas en un verano que le ocupaban once horas diarias. Solo cobraba los 250 euros que le pagaban en uno de ellos. «Incluso para trabajar gratis la empresa hizo una selección entre numerosos currículos. Me sentí afortunada de ser la elegida», señala.
Sufrir desempleo antes de los 25 puede dejar secuelas para toda la vida. Según el estudio «The wage scar from youth unemployment» de la Universidad de Bristol publicado en 2012, supone una disminución en los ingresos durante la edad adulta, sobre todo si el paro es prolongado.
El motivo es que «después de una temporada de desempleo, la tentación de coger el primer trabajo que surja puede ser muy fuerte». Además, cuando se supere la crisis, los empleadores apostarán por «contratar a jóvenes que acaben de terminar los estudios, quedándose descolgados los actuales parados». No es de extrañar que proliferen los jóvenes que ofrecen «su mano de obra» a cambio de nada. O de salarios mínimos y contratos precarios. La única alternativa parece ser hacer las maletas.
«España que perdimos, no nos pierdas»
Borja Fernández
Borja tiene 26 años, es licenciado en Comunicación Audiovisual y, desde hace varios meses, es también un «londoner» —residente en Londres—. En España ha hecho prácticas de todo tipo e incluso un máster. Ahora trabaja en un bar de la capital inglesa. Pero está contento:es mejor servir copas en inglés.
«Ante semejante crisis lo ideal fue partir, aprovechar la experiencia en el extranjero y aprender inglés, que es la razón de más peso que me motivó a dar el salto», explica. Se mantiene a sí mismo con el dinero que gana y aprende inglés. «Mi familia y mi novia son un elemento fundamental en mi vida, y ha sido bastante duro tomar la decisión de marcharme.Pero a veces uno tiene que sacrificarse para alcanzar un objetivo», apunta.

Ulises del siglo XXI

«Preguntas que cómo me llamo. Voy a decírtelo. Mi nombre es nadie y nadie me llaman todos». Ulises tardó veinte años en poder volver a Ítaca. Tanto fue ese tiempo que perdió su patria. Ítaca no era la misma que dejó, él ya no era el mismo que se fue. Para el exiliado, cualquier tierra es amarga. Como Ulises, quienes dejan su tierra pueden acabar perdiendo su hogar.
Eva María Castro, directora de EC Psicólogos, explica que el que abandona su casa se enfrenta a una nueva situación en la que debe poner en una balanza las ganancias y las pérdidas. De cómo le salgan esas cuentas dependerá su grado de adaptación al nuevo medio. Los problemas de adaptación al nuevo entorno pueden llegar a provocar trastornos con síntomas como fatigas, cefaleas, insomnios... Pero también aculturación y pérdida. Como Ulises, el emigrante puede sentir que no pertenece al lugar en el que vive, pero cuando regresa, sus raíces pueden resultarle desconocidas. «Habrá un periodo de adaptación en el que tanto física como psicológicamente la persona es sometida a numerosos cambios: clima, idioma, horarios, comidas... En la medida en que vaya descubriendo sus propios recursos para adaptarse, la ansiedad irá desapareciendo».
Y hay quien tiene ese fortaleza, quien sabe «ver el vaso medio lleno» desde su nuevo destino. Borja habla de una generación «sin miedo a las fronteras». «Es la generación más abierta y mas internacional que ha habido, sin miedo a irse al extranjero y tener nuevas experiencias. Esonos convertirá en jóvenes mucho más fuertes, mucho más preparados», dice, con confianza.
Almudena y Álvaro también lo tienen claro. El riesgo que afrontaron al marchar a África «al final compensa». «Hay que ver mundo, ponerse a prueba, todo enriquece», insiste Álvaro. No siente que haya perdido nada marchando de España, más bien al contrario. Almudena va más allá: «Nos llaman generación perdida porque no respondemos a lo que la generación anterior cree que deberíamos hacer. Pero nosotros tenemos otros valores. No todo el mundo tiene que hacer una maleta, pero cambiar las cosas dependerá de la actitud con que afrontemos cada día». Su voz suena diferente cuando recuerda que, en su nuevo hogar, ese que llaman tercer mundo, cada día conoce a personas que quizás mañana ya no estarán. Sobreviven cada día al borde de la muerte. «Estando aquí te das cuenta de que hay problemas que no lo son. Seamos constructivos, hay que reaccionar», dice antes de colgar.
Como Almudena, muchos son los que desde su rincón del mundo quieren seguir formando parte de su tierra. Los que piden a España que no los pierda. Para ponerlos en contacto trabaja Juventud Sin Futuro. «Queremos que sepan que contamos con ellos para crear una nueva España. Cuando el exilio es casi obligado, no es una cuestión de quedarse para luchar. El que se va no es un cobarde individualista», sentencia Eduardo.
El psicólogo Óscar Pérez, de Volmae, radiografía a la nueva generación de emigrantes españoles y concluye que poco tienen que ver con su generación predecesora. «Son jóvenes formados y preparados y su emigración es muy forzada y poco reflexiva. No están acostumbrados a la frustración y por eso emigran, pero las expectativas con las que se van son muy altas y si no se cumplen, la frustración será mayor».

Ayer emigró mi hijo

Muchos de estos jóvenes son hijos o nietos de emigrantes. Sus padres confiaban en que la Universidad sería la forma darles lo que ellos no pudieron tener, asegurarles su futuro. Pero ahora ven como ellos también hacen las maletas. «No es una situación cómoda, porque no estábamos preparados para ello», señala Óscar Pérez.
«Eres de donde vives, no de donde has nacido», señala el psicólogo, quien apunta a que muchos de esos emigrantes formarán familias lejos de España, y tendrán hijos lejos de sus abuelos.
Alejandro y Anabel coinciden en que sus hijos nacerán en Inglaterra. «Me gustaría que mis hijos nacieran aquí y fueran bilingües. Es cierto que cuando crecieran un poquito me los llevaría a España, porque como se vive allí no se vive en Inglaterra», señala Anabel. «No querríamos que echaran raíces aquí. Si las condiciones laborales fueran similares y por lo menos un sueldo decente estuviera asegurado para mí y mi pareja no tengo ninguna duda de que volveríamos…», dice Alejandro. Cuando Darío piensa en sus futuros hijos, en cambio, piensa de otra manera. «España no es un buen sitio para educar a niños». No, al menos, mientras las cosas sigan como hasta ahora.
Juana ha visto cómo dos de sus tres hijos se marchaban de casa. Uno vive en Inglaterra y allí se ha casado. Las cosas le van bien, aunque ella cree que «ha pagado un precio muy alto». «Se fue a aprender inglés y, una vez que lo aprendió, todo cambió en España y ya era tarde para volver», señala al teléfono. «Me alegro de que allí sea valorado y tenga un buen trabajo, pero luego me invade el sentimiento de que su vida la harán muy lejos y formarán su familia lejos de mí».
Otra de sus hijas vive en Bélgica, y por ahora, para ella no está siendo un camino de rosas, así que Juana admite que siente una gran frustración. «No nos hemos sacrificado tanto en la vida para que mi hija gane 800 euros en un trabajo en el que la maltratan. El trabajo que tenía en España era una porquería y ahora parece un premio de lotería.En el extranjero mi hija recupera su valor».
Sus tres hijos han estudiado carreras universitarias y másteres y para costearlos, Juana y su marido han tenido que trabajar día y noche. La tercera de sus hijos sí tiene trabajo en España, aunque en condiciones bastante precarias. «Sigo pensando que invertir en la formación de mis hijos era el futuro», señala, altiva, y entonces señala a los culpables: «Los Gobiernos han fallado, han olvidado a nuestros jóvenes. Les han quitado el futuro y a nosotros, nuestro sacrificio».
Desde JSF tampoco dudan en apuntar a los responsables. «Comparándola con los cien mil millones de euros para salvar a la banca, la partida destinada para el empleo juvenil es nimia», critica Eduardo, quien compara la crisis actual con el crack del 29 y la Gran Depresión norteamericana. En lo que se conoció como «jueves negro», se hablaba de numerosos banqueros e inversores arrojándose por las ventanas de los grandes rascacielos de Manhattan. «Pero yo no veo que ningún banquero esté saltando ahora. Si veo suicidios, es de personas desahuciadas», señala. «Por eso no creemos que esto sea una crisis, sino una estafa», añade.

«Todos sois una generación perdida»

Darío es un valenciano afincado en Cork, Irlanda. Al finalizar la carrera de informática, decidió abandonar el máster que estaba cursando cuando una empresa de videojuegos lo requirió para un puesto en Versalles. Ya había buscado trabajo en Valencia, sin éxito, así que no se lo pensó dos veces. Desde Versalles, todo el equipo se mudó a Cork y desde entonces dice haber conocido a muchos españoles que, como él, «han tenido que dejar familia, amigos y el buen tiempo por tener un trabajo y una vida».
«España que perdimos, no nos pierdas»
Darío Serna
Reconoce que nunca se interesó especialmente ni por la política, ni por las políticas de los Gobiernos, pero «lo que ha ido pasando» lo ha obligado a no quedarse «indiferente». «No tienen razón los políticos que dicen que somos exploradores», señala. Reconoce que es duro estar lejos de casa, «sobre todo cuando hay problemas entre los familiares». Su abuela falleció hace unos meses y no pudo asistir al funeral ni estar con ella sus últimas semanas. «Con los amigos también es difícil, no compartes con ellos experiencias y empiezas a perder cosas que antes compartíais», señala. Otra de las cosas a las que ha tenido que renunciar es al clima español. «Aquí llueve cerca de 300 días al año, y el resto suele estar nublado. El sol se ve tan pocas veces que sin darte cuenta acabas perdiendo el interés en salir a la calle», se lamenta.
Volver a España... lo ha pensado muchas veces. Como todos. Pero mientras la situación no cambie, lo ve imposible. Como todos.
Más de 300.000 jóvenes se han ido de España desde que comenzó la crisis. Alejandro, Anabel, Darío, Marta, Almudena o Álvaro. Son el futuro de España, pero España no les da futuro. Por eso, colectivos como JSF claman por «rescatarlos» a ellos. Como escribió Garfias, que la España que perdieron no los pierda. «Conserva en tu costado el hueco vivo de nuestra ausencia amarga, que un día volveremos, más veloces...».

viernes, 22 de febrero de 2013

LAS PYMES NO TENDRÁN QUE INGRESAR EL IVA HASTA QUE NO COBRE LA FACTURA




Día 20/02/2013 - 14.32h


La nueva batería de reformas, centrada en dar oxígeno a las pymes, incluirá también un nuevo sistema de acceso al crédito financiado con 45.000 millones


Una nueva batería de reformas está en marcha. Con estas medidas el Gobierno pretende dar oxígeno al corazón del tejido empresarial español; las pequeñas y medianas empresas, que representan más del 90% del total de sociedades de nuestro país.
El foco se pone, como ya adelantó ABC, sobre la economía real, la del día a día: el pequeño comercio, los autónomos y los jóvenes serán los máximos beneficiarios de la que Rajoy ha bautizado como la «segunda generación de reformas».
1. Reforma fiscal: En el próximo ejercicio fiscal, de cara a 2014,existirá un régimen especial en el Impuesto sobre el valor añadido (IVA) que evitará que se tenga que ingresar hasta que no se haya cobrado la factura correspondiente. Este régimen se aplicará a autónomos y pymes con volumen de negocio inferior a 2 millones de euros al año.
2. Apuesta por la innovación: se incentivará a las empresas que inviertan en I+D+I.
3. Oxígeno para las pymes: en tercer lugar, y para otorgar a las empresas seguridad y certeza, se establece por primera vez en nuestro país un sistema de devolución en el crédito fiscal cuando este no haya podido compensarse. Se pretende movilizar recursos por casi 45.000 millones de euros. Además, se ampliarán las líneas de mediación del Instituto de Crédito Oficial (ICO) para aportar22.000 millones de euros. las entidades bancarias saneadas aportarán 10.000 millones de euros más en créditos para las pymes.
4. Seguridad para invertir: en cuarto lugar se instrumentarán nuevos sistemas de garantías de avales de la sociedad estatal Compañía Española de Reafianzamiento (CERSA) y de la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (CESCE), que permitirán movilizar 1.700 millones más del crédito a las empresas.
5. Otras vías de financiación: España está a la cola en materia de financiación no bancaria de las pymes. Para solucionarlo se pone en marcha distintas medidas entre las que destacan la potenciación del capital riesgo (con un impacto de unos 2.000 millones de euros), la creación de un fondo de titulización de pymes (con 3.000 millones de euros) o el impulso al Mercado Alternativo Bursátil.
6. Se amplía el Plan de Proveedores: para acabar con la morosidad de administraciones y empresas, se prolonga el Plan de Proveedores, para que puedan acogerse empresas con facturas anteriores al 1 de enero de 2012. Esta prórroga se financiará con 2.700 millones de euros. Además se establece un plazo de pago de 30 días, ampliables como mucho a los 60, para todas las operaciones privadas.

3.500 millones para acabar con el desempleo juvenil

jueves, 14 de febrero de 2013

EL GOBIERNO DESTINARÁ 3.500 MILLONES HASTA 2016 PARA IMPULSAR EL EMPLEO JOVEN


El Gobierno destinará 3.500 millones hasta 2016 para impulsar el empleo joven

Día 14/02/2013 - 19.02h

Se dedicarán unos 700 millones a la estimulación de la contratación a corto plazo

El Gobierno destinará en los próximos cuatro años 3.500 millones de euros para incentivar el empleo juvenil y fomentar el trabajo por cuenta propia, una cantidad que será cofinanciada con el Fondo Social Europeo. Según han informado el Ministerio de Empleo y los agentes sociales en un comunicado conjunto emitido tras una reunión esta tarde, la denominada Estrategia de Emprendimiento y Empleo Joven 2013-2016 incluye un centenar de medidas. Quince de ellas serán actuaciones de choque a corto plazo que tendrán un impacto económico en los cuatro años de desarrollo de la estrategia superior a los 1.750 millones de euros, de los que el 40% -unos 700 millones- están destinados a los estímulos a la contratación, el 38% a las medidas de autoempleo y emprendimiento y un 22% a la formación y a la mejora de la intermediación.
Respecto a las 85 medidas restantes que se implementarán a lo largo de estos años, se ha previsto también una dotación superior a los 1.700 millones restantes, de los que, al menos, el 50% se corresponderán con acciones relativas a la formación y la educación.
En cuanto a las medidas que se incluyen, a la espera de que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ofrezca detalles de las mismas en el Debate sobre el estado de la Nación, en el comunicado se destaca la creación de un Portal Único de Empleo en el que se incluirán todas las ofertas de empleo, así como medidas de estímulo a la contratación y otras orientadas a la formación, para mejorar la empleabilidad de los jóvenes parados. Según fuentes de Empleo, una vez cerrada la estrategia se redactará la norma, manera que se aprobará en el Consejo de Ministros en un plazo de «un par de semanas».

lunes, 11 de febrero de 2013

EL EMPLEO JUVENIL BUSCA SU SITIO

El empleo juvenil busca su sitio SUSANA ALCELAY Día 11/02/2013 - 14.36h ¿Objetivo? Empleo joven; ¿medios? Casi mil millones de Bruselas; ¿instrumento? Un plan para fomentar el autoempleo
ABC La tasa de paro entre los menores de 25 años se acerca al 56% Hasta aquí hemos llegado, ya no hay más tiempo para no hacer nada. Europa se ha dado cuenta y ayudará al Gobierno a poner en marcha un ambicioso plan para luchar contra el paro juvenil basado en incentivos y rebaja de cotizaciones, un plan que estará apuntalado con cerca de mil millones de euros que llegan desde Bruselas y que tendrá un largo recorrido. Y es que el drama del paro en España tiene en los jóvenes uno de los coletivos más castigados. Éste es uno de los principales problemas del mercado laboral, de importantes consecuencias en el presente, pero también en el futuro, un problema que ha expulsado de nuestro país a muchos jóvenes, entre ellos los más preparados, y que pone en serio riesgo las cuentas y estabilidad de la Seguridad Social en el medio y largo plazo. ¿Quién pagará las pensiones en un futuro? Cada vez que crece el paro en España, los jóvenes son los más afectados, los más vulnerables. La tasa de paro entre los menores de 25 años se acerca al 56%, un nivel desconocido desde que hay estadísticas comparables y que supone que casi seis de cada cien jóvenes no logra encontrar un puesto de trabajo. La última Encuesta de Población Activa (EPA) reflejaba que hay 930.200 sin empleo. Pero los problemas con los que se enfrentan los jóvenes en su transición desde el sistema educativo al mercado de trabajo no son nuevos, no han surgido con esta crisis, aunque ésta los ha recrudecido y los ha puesto en el primer plano de la actualidad. El paro, el abandono escolar y la temporalidad son hechos que caracterizan dicha transición desde hace décadas. Y las políticas emprendidas hasta ahora, basadas en contratos de formación y ayudas a la contratación, se han revelado ineficaces. Una generación marcada La OIT lleva años advirtiendo sobre el riesgo de una generación de trabajadores jóvenes que quedará «marcada» por los altos niveles de desempleo, la creciente inactividad y el trabajo precario en los países desarrollados, así como un nivel alto de trabajadores pobres en el mundo en desarrollo. Problema aparte es de las altas tasas de temporalidad en el empleo que padecen los más jóvenes. Cerca del 80% de los menores de 25 años tienen un contrato temporal, cifra que puede parecer en cierta medida razonable si consideramos que se trata de sus primeros empleos y si nos comparamos con los países de nuestro entorno, como por ejemplo Alemania. Más dramático, sin embargo, es el hecho de que se mantengan tan elevadas, entre el 40 y 50%, pasados los 30 años. La promoción del empleo juvenil se ha convertido en una prioridad para muchos gobiernos en momentos en los que 75 millones de jóvenes en todo el mundo no encuentran trabajo. El dato ha hecho saltar todas las alarmas y ha situado el paro juvenil en la diana de los problemas que hay que aliviar de forma urgente. Europa vuelve a hablar del nada bien visto concepto de «plan de empleo juvenil», en desuso desde principios de los 90. Unos años antes, en España la huelga general del 14 de diciembre de 1988 convocada por UGT y CC.OO. logró parar el país. ¿El detonante?El Plan de Empleo Juvenil que aprobó el Gobierno de Felipe González por el que se creaba un contrato para jóvenes de entre 16 y 25 años con salario idéntico al SMI y bonificaciones del 100% de las cuota de la Seguridad Social. La duración mínima del contrato era de entre 6 y 18 meses. Pero ¿qué motivos hay para que el empleo juvenil sea el más vulnerable cuando llega una crisis? A la caída de contrataciones por la recesión se une la mayor facilidad para precindir de los jóvenes en momentos de ajuste, dada la temporalidad de sus contrataciones y de sus bajos salarios. Y la legislación tampoco ayuda. Francisco Aranda, presidente de Asuntos Laborales de CEIM-CEOE explica a Empresa que «el fomento del autoempleo debe ser crítico, pero no a través de ayudas, sino eliminando obstáculos y sobrecostes». Y asegura que «es necesario facilitar el acceso a los jóvenes al empleo también a través de contratos con costes inferiores. Sería importante contar con un contrato de inserción y formación que combine la prestación de desempleo con salario, además de recibir formación vinculada al puesto de trabajo» Mayor peso de las ETTs Aranda asegura que una de las claves del bajo desempleo alemán son las ETTs. «Necesitamos contar mucho más con ellas, como se hace en el resto de la UE. No entiendo por qué en España se impide a estas empresas realizar contratos de formación, cuando la mayor parte de sus clientes son jóvenes que quieren acceder al empleo», dice. Mario Weitz, consultor del Banco Mundial y profesor de ESIC, explica que «lo mejor es crecer para bajar el paro, y a corto plazo solo se puede crecer con más exportación». Añade que «todas las medidas que ayuden serán bienvenidas, (fortalecer la marca España, dominar el inglés, formar a jóvenes en marketing, evitar tensiones independentistas, facilitar líneas de créditos a pymes que tengan potencial exportador...). Weitz explica que «hay que adecuar la formación a la demanda de trabajo» tras puntualizar que «los estudiantes españoles tiene un nivel educativo inferior a Europa». «Es necesario convencer al empresario de la pyme de que la formación es una inversión y no un gasto», señala. Para este profesor, «en la estrategia de crear empleo, ayudarán los fondos comunitarios que llegarán a España para promover el empleo juvenil, además de «buscar alianzas» entre el Gobierno, patronal y sindicatos y «fomentar los minijobs, que han sido aplicados con éxito en Alemania y otros países». Entre sus recetas está también evitar el fraude en el seguro de desempleo, poner en marcha contratos de un año o dos por los que no haya que pagar cotizaciones a la Seguridad Social y reformar las políticas públicas de empleo para dotarlas de más agilidad. ¿Y qué prepara el Gobierno? Las cifras de paro, lejos de moderarse, no paran de crecer, lo que hace ya unos meses, en noviembre, llevó al Gobierno a tomar cartas en el asunto y diseñar junto a empresarios, sindicatos y autónomos un ambicioso plan de apoyo al empleo juvenil que permita aligerar una carga para la economía que supone un losa sobre el crecimiento futuro. Un plan que pivotará sobre el autoempleo, que pretende hacer del emprendedor el eje de la política en los próximos años. En ellos están puestas todas las esperanzas de la creación de empleo en España y la meta está en lograr que los jóvenes no esperen a ser contratados y pongan en marcha su propio negocio. Involucrar a las grandes A lograr este objetivo irán encaminadas el grueso de las medidas de apoyo que diseña la ministra de Empleo, Fátima Báñez, un rosario de incentivos y rebaja de cotizaciones sociales como fórmula para animar a los más jóvenes. Un plan de cien medidas, quince de ellas de choque, que involucrará a organismos públicos, comunidades autónomas, y corporaciones locales y que también quiere hacer partícipe a las principales empresas del país, como fórmula para esquivar las dificultades que frenan la contratación de jóvenes entre 18 y 30 años. «La prioridad del Gobierno es el empleo, y el empleo lo crean los emprendedores. Lo que quiere el Gobierno es poner una alfombra roja a todo aquel que quiera emprender», ha dicho Fátima Báñez.

SOY MAYOR DE 55 AÑOS Y BUSCO TRABAJO, ¿ POR DÓNDE EMPIEZO ?

Soy mayor de 55 años y busco trabajo, ¿por dónde empiezo? 11/02/2013 - 08:00María Gómez Silva Los desempleados maduros presentan unas características específicas que hay que tener en cuenta a la hora de afrontar la reinserción laboral. Claves para lograr un empleo La búsqueda de trabajo a partir de cierta edad se dificulta Unos 530.700 españoles mayores de 55 años se encuentran desempleados, según las últimas cifras de la Encuesta de Población Activa. En muchos casos, están desmoralizados ante las escasas perspectivas que ofrece el mercado laboral español. Concretamente, el 77% de los desempleados mayores de 55 años considera poco o muy poco probable que vaya a encontrar trabajo en el próximo año, según reflejaba la última encuesta el CIS. En este contexto, toca hacer reflexión sobre las características específicas que presentan los trabajadores de esta franja de edad y hacer un repaso de las prácticas que les pueden ayudar a reinsertarse en el mercado laboral. Delia Salinero, consultora de selección de la Fundación Adecco, explica que los desempleados de esta franja de edad suelen ser, por lo general, personas que "han estado trabajando durante muchos años en el mismo puesto de trabajo, ejerciendo las mismas funciones y usando similares herramientas informáticas". En ese sentido, una de las primeras medidas que se pueden adoptar es el reciclaje, tanto en herramientas genéricas de ofimática, como en útiles más específicos de la actividad de cada uno, como puede ser Contaplus en contabilidad, por poner un ejemplo. Lo mismo sucede con los idiomas, que suelen estar oxidados en ciertas franjas de edad. O el currículum, que con frecuencia requiere de algunas dosis de "chapa y pintura" para actualizarlo. "Porque yo lo valgo" Asimismo, es muy importante el factor psicológico. Hay que luchar contra la desmotivación y fomentar la autoestima: "Estar buscando empleo y ver que en muchas ofertas se pide juventud, no es fácil. Se ven fuera de la red. En ese sentido, es muy importante ser conscientes de cuáles son las competencias y habilidades de cada uno y ponerlas en valor", cuenta Salinero. "Si llevas muchísimos años trabajando en algo, será porque tienes competencias y cualidades que tu antigua empresa valoró durante mucho tiempo. Hay que identificarlas y buscar dónde se está demandando esa misma competencia en el mercado laboral", explica Delia Salinero. "Si yo he trabajado toda la vida en un departamento de proveedores, seguro que tengo la competencia de orientación al cliente y seguramente pueda trabajar en el sector comercial", añade esta experta, quien explica que, al fin y al cabo, se trata de aprender a venderse, algo a lo que muchas personas no están acostumbradas. "Hay que reinventarse y reciclarse en función de las oportunidades del mercado. Y si el mercado está ahora en las ventas, a lo mejor es conveniente luchar por un puesto en ventas", insiste esta experta. Adaptarse al entorno digital actual Otro factor crucial es adaptarse al nuevo entorno de búsqueda de empleo. Muchos de los demandantes mayores de 55 años encontraron su anterior empleo en un anuncio por palabras o a través de un conocido. Ahora, en cambio, la mayoría de las ofertas se encuentran en los portales de empleo. Asimismo, la utilización de las redes sociales puede resultar muy útil para obtener información sobre posibles vacantes y realizar 'autocandidaturas'. "Es muy importante que se adapten a cómo funcionan ahora las cosas. Hay que avisar a todos nuestros contactos de las redes sociales de que estamos buscando empleo, hacer autocandidaturas, e insistir", explica Salinero. "Al final, lo más importante es lograr entrevistas y aprender de cada entrevista", añade. Pero no conviene desfallecer o desanimarse, pues los expertos también reconocen ciertas ventajas en los trabajadores de más edad: "Mayor experiencia, más compromiso, seriedad, capacidad de trabajo y contactos", son algunas de las cualidades que citan. Precisamente, los contactos son uno de los puntos que juegan a favor de este tipo de empleados. Un informe de Adecco incidía en las ventajas de los trabajadores de mayor edad: "El hecho de ser mayor de 45 años te aporta una ventaja con respecto a otras personas, pues ves reforzadas cualidades como la responsabilidad, madurez o el control emocional". Hay que aprovecharlo. Otras fuentes recomiendan no centrar los esfuerzos en buscar a toda costa un contrato fijo, pues apuntan a que uno temporal puede ser la primera piedra en el camino hacia una relación a más largo con la empresa. Asimismo, en caso de encontrarse un poco perdido, es posible acudir a un organismo especializado en la búsqueda de empleo (público o privado), donde ofrecen asesoramiento en este tipo de procesos.