miércoles, 30 de abril de 2008

COLESTEROL ¿CONOCES TUS CIFRAS ?

Colesterol. ¿Conoces tus cifras?

Antes de lanzarte sobre esos embutidos o esa bollerí­a tan tentadores quizá harí­as bien en pensar en tus tasas de colesterol sanguí­neo. Porque, si bien es cierto que el organismo lo necesita, el hígado produce el suficiente para cubrir todas las necesidades vitales del organismo.

¿Qué es el colesterol?
 Lípido con aspecto parecido al de la cera, el organismo necesita sin embargo colesterol para muchas funciones vitales: para construir las membranas de las células, para fabricar ácidos biliares (necesarios para digerir las grasas), para sintetizar vitamina D (implicada en muchísimas funciones orgánicas), para producir varias hormonas...
 En realidad, el hígado produce el suficiente colesterol para todas esas funciones (unos 1000 mg al día). De hecho, si no volviéramos a comer nunca más grasas que se convierten en colesterol en el organismo, no desarrollaríamos déficits de colesterol. El problema es que es difícil evitar las tentaciones en la mesa... .
 Una dieta muy rica en grasas saturadas (presentes en productos de origen animal, como las carnes grasas, la leche y los lácteos enteros, el tocino y los embutidos grasos...) y grasas trans (grasas vegetales hidrogenadas o semihidrogenadas, presentes en muchos productos de bollería y otros alimentos procesados), el organismo no podrá eliminar el exceso de colesterol, y los niveles aumentarán, incrementando el riesgo de ataques de corazón y ataques cerebrales (ictus).

¿Qué es la hipercolesterolemia?
Si el colesterol que circula por sangre está elevado (por encima de 200 miligramos por decilitro) el diagnóstico es hipercolesterolemia. Puede tener un claro origen hereditario (en lo que se conoce como “hipercolesterolemia familiar”, se presentas tasas muy altas de colesterol en edades muy tempranas), y su desarrollo se ve favorecido por una alimentación poco saludable o por exceso de peso. sangre.

¿A qué se refieren esos términos colesterol “bueno” y colesterol “malo”?
Para poder viajar por la sangre (básicamente agua), el colesterol (un lípido o grasa) necesita adherirse a proteínas. Ese “paquete” colesterol/proteína se conoce como lipoproteína. Hay dos tipos principales de lipoproteínas:

1. Las lipoproteínas de baja densidad (colesterol LDL, por sus siglas en inglés) se conocen como colesterol “malo”. La mayor parte del colesterol del organismo es LDL, justamente ese que se acumula en las paredes arteriales, reduciendo su diámetro y su flexibilidad y aumentando el riesgo cardiaco y de ictus.
2. Las lipoproteínas de alta densidad (colesterol HDL, por sus siglas en inglés) constituyen el colesterol “bueno”. En realidad, el HDL (que supone cuarto del colesterol total) actúa como un “desatascador” de tuberías, transportando el colesterol desde las paredes arteriales hasta el hígado.
De hecho, bajos niveles de HDL (menores de 40 mg para los hombres y menores de 50 mg para las mujeres) están asociados con un aumento de riesgo cardiovascular. (Los cardiólogos saben muy bien que las personas longevas y sanas suelen tener niveles especialmente altos de HDL).

¿Qué riesgos tengo si mis niveles de colesterol son altos?
 Con niveles altos de colesterol (en especial, con niveles altos de LDL y bajos de HDL), se acumulan depósitos de grasa en las paredes interiores de las arterias (lo que se conoce como placa arterial), del mismo modo en que se acumula la cal en las tuberías. Con el tiempo, esa placa acaba reduciendo el diámetro arterial (lo que reduce el flujo de sangre) y generando aterosclerosis o endurecimiento de las arterias.
 Si la aterosclerosis afecta a las arterias coronarias, aumenta el riesgo de ataque cardiaco. Si afecta a los vasos sanguíneos que riegan el cerebro, aumenta el riesgo de ataque cerebral o ictus.
 La aterosclerosis puede también bloquear el flujo de sangre a otros órganos, como los intestinos o el riñón. De ahí que sea tan importante vigilar los niveles de colesterol a edades tempranas, para evitar serios problemas en el futuro.

¿Podemos controlar de algún modo nuestros niveles de colesterol?
Una dieta saludable, ejercicio regular y otros cambios en el estilo de vida pueden ayudar a controlar los niveles de colesterol (a reducir el LDL y aumentar el HDL). A veces, sin embargo, es necesario tomar medicamentos.

¿Qué síntomas puedo notar si tengo tasas altas de colesterol LDL?
Las personas que tienen niveles altos de colesterol LDL no advierten síntomas. El único modo de saber si esas tasas son adecuadas es mediante un análisis de sangre.

¿Qué factores pueden aumentar las tasas de colesterol?
El riesgo aumenta si:

1. Eres una persona poco activa. De hecho, los niveles de colesterol se reducen a las pocas semanas de iniciar un programa de ejercicio diario (por ejemplo, caminar a paso rápido).
2. Tienes sobrepeso. Una pérdida de apenas 5 kilos ayuda a reducir los niveles de colesterol.
3. Sigues una dieta rica en grasas saturadas (de origen animal) o trans (grasas vegetales semihidrogenadas, empleadas en alimentos procesados y bollería) y en azúcares y harinas refinadas.
4. Eres fumador/a. El tabaco daña las paredes arteriales y favorece la acumulación de depósitos grasos. Además, reduce los niveles de colesterol bueno (HDL), que ayuda a eliminar el colesterol malo (LDL).
5. Eres hipertenso/a. La tensión arterial alta daña también las paredes interiores de las arterias y acelera la acumulación de depósitos grasos.
6. Tienes diabetes. Tasas de glucosa (azúcar) crónicamente altas reducen el colesterol HDL y aumentan las tasas de LDL. Además, la diabetes acelera el deterioro arterial.
7. Tienes antecedentes de enfermedad cardiaca. Si tu padre, madre o algún hermano ha desarrollado enfermedad coronaria antes de los 55 años y si tú tienes tasas altas de colesterol, tienes mayor riesgo cardiaco que la media.
8. Tienes más de 45 años (si eres hombre) o más de 55 años (si eres mujer).

¿Cuándo debo chequear mis niveles de colesterol?
Lo ideal sería empezar con los análisis a partir de los 20 años. Luego se recomienda volver a realizar las pruebas cada cinco años. Si los resultados no son los deseables o existen factores de riesgo adicionales, el médico puede recomendar chequeos más frecuentes.

¿Qué miden los análisis de sangre?
La prueba para determinar el “perfil lipídico” de una persona (que es como se conoce este tipo de prueba) observa los niveles de:

• Colesterol total
• Colesterol LDL
• Colesterol HDL
• Triglicéridos (otro tipo de lípidos presentes en la sangre, asociados a riesgo cardiovascular)

¿Cómo debo interpretar los resultados de mis análisis?
Los niveles de colesterol se miden en miligramos de colesterol por decilitro de sangre (mg/dl). Para interpretar los resultados puedes utilizar estas guías:

Colesterol total:

Menos de 200 mg/dl - Deseable
Entre 200-239 mg/dl - En el límite
240 mg/dl o más - Alto

Colesterol LDL (el “malo”):

Menos de 70 mg/dl - Óptimo para personas con riesgo cardiovascular alto
Menos de 100 mg/dl - Óptimo para personas con riesgo cardiovascular
100-129 mg/dl - Casi óptimo
130-159 mg/dl - En el límite
160-189 mg/dl - Alto
190 mg/dl o más - Muy alto

Colesterol HDL (el “bueno”):

Menos de 40 mg/dl - Bajo
40-59 mg/dl - Mejor
60 mg/dl o más - El mejor

Triglicéridos:

Menos de 150 mg/dl - Deseable
150-199 mg/dl - En el límite
200-499 mg/dl - Alto
500 o más - Muy alto

¿Qué puedo hacer para mantener buenas tasas de colesterol?
Las siguientes medidas no son sólo eficaces de modo preventivo. Pueden incluso permitir reducir o prescindir de los fármacos a las personas con hipercolesterolemia:

Cambios en la dieta:

1. Frutas, verduras, legumbres, harinas integrales son alimentos todos ricos en fibra, vitaminas, minerales y fitoquímicos protectores... Tómalos en vez de dulces, snacks salados, patatas y bollería.
2. Incluye pescados azules y frutos secos en la dieta: contienen grasas beneficiosas para las arterias.
3. Elige aceite de oliva virgen para cocinar (contiene grasas monoinsaturadas, buenas para el corazón y que aumentan los niveles de HDL)
4. Sustituye las carnes grasas, los lacteos enteros y embutidos (repetos de grasas saturadas) por carnes y embutidos magros y lácteos descremados .

Ejercicio regular.
Combinado con una dieta sana, un programa de ejercicio que incluya de media a una hora de actividad física diaria (caminar a paso rápido, bailar, nadar, montar en bici...) es altamente eficaz para controlar los niveles de colesterol y reducir el riesgo cardiovascular.

Dejar el tabaco.
Al dejar de fumar aumentan los niveles de colesterol “bueno”. Además, a los veinte minutos de apagar el último cigarrillo, la tensión arterial se reduce... Al año, el riesgo de ataque cardiaco respecto del que tenías cuando fumabas se reduce a la mitad.

Perder peso.
La pérdida de apenas un 10% del peso corporal reduce el riesgo cardiovascular de forma significativa.
Si, a pesar de esas medidas, no observas mejoría, el médico puede recetarte medicamentos. La elección dependerá de varias cosas: 1) tus factores de riesgo individuales; 2) tu edad; 3) tu estado de salud; 4) los posibles efectos secundarios de cada medicamento.

Entre los fármacos más utilizados están:

 Las estatinas. Bloquean una sustancia que el hígado necesita para fabricar colesterol y obligan al organismo a utilizar el colesterol presente en la sangre. Son los más recetados.
 Las resinas. El hígado necesita colesterol para producir ácidos biliares. Las resinas obligan al hígado a utilizar el exceso de colesterol para fabricar esos ácidos, lo que reduce los niveles de colesterol en la sangre.
 Los inhibidores de la absorción de colesterol. Limitan la absorción del colesterol de la dieta en el intestino.
 Las combinaciones de estatinas e inhibidores de absorción de colesterol. Reducen a la vez la absorción de colesterol de la dieta y la producción de colesterol en el hígado.

Terapias alternativas
Estos productos naturales han demostrado capacidad para controlar los niveles de colesterol:

• La cebada
• El extracto de alcachofa.
• Los fitosteroles (presentes en margarinas que se anuncian como cardiosaludables)
• El psyllium
• El salvado de avena
• El sitostanol (presente en productos como benecol, presente en lácteos)

www.plusesmas.com

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