Cuando Paul McCartney compuso “Hey Jude”
Publicado por Álvaro Alonso el jun 17, 2013
No conozco a nadie que no le guste The Beatles. Si es así, como suele decirse en las sesiones de espiritismo, “que se manifieste”. Hay quien considera a Paul mejor persona que John; quien reivindica el carácter angélico del primero frente al diabólico del segundo; quien postula la bondad de George, sobre todo a partir de “My Sweet Lord” y su compromiso con los desastres cíclicos en Bangladesh; y hay hasta quien le diría a Ringo eso de “queremos un hijo tuyo”.
La historia es así, no hay que darle más vueltas, y Beatles no hay más que unos. Si hay que mandar una canción al espacio, ahí están The Beatles. Es lo primero que se piensa, en cuál sería la reacción de un marciano ante una canción como “Hey Jude”.
No me atrevería a mencionar abiertamente los celos, ni citar para hablar de The Beatles a Calderón de la Barca, porque suena raro, pero la cosa tiene su miga: si Paul está pensando en Julian como interlocutor; si el interlocutor es John Lennon, su padre; si el subconciente le está jugando una mala pasada a Paul, y está hablando de sí mismo. Sea como fuere, lo que es innegable es que la complicidad entre Lennon y McCartney y su grado de implicación mutua es la clave del milagro griego de The Beatles.
El apoteósico final prolongado en la coda es una terapia desbloqueante, una espada de Alejandro puesta por Paul en las manos de Julian, de Lennon, de sí mismo y de la humanidad entera, para hacer de la catarsis la cama elástica desde la que volar hacia una vida mejor. El final es reconciliatorio, de hermanamiento exaltado, como si The Beatles quisieran ser recordados en una pequeña iglesia de
Harlem cantando un gospel.
Cualquier canción supera su espacio-tiempo solamente cuando es capaz de entrar en cada una de nuestras historias personales. Porque el significado de una canción nace en el mismo momento en el que se difunde, nunca antes. Y se multiplica en una relación directamente proporcional al número de oyentes que pueda tener en el futuro. El significado de “Hey Jude” le da otra dimensión, pero no es lo más importante. Lo que más nos importa es la música y la emoción que transmite.
(1968) - "Hey Jude" se publicó el 30 de agosto de 1968. Hey Jude fue escrita por Paul McCartney aunque en los créditos aparece Lennon/McCartney. Se puede denominar como una balada rock. Tiene una duración inusitadamente larga de 7 minutos para una canción pop pero, a pesar de esto, tuvo un gran éxito en todo el mundo. La escribió Paul McCartney para consolar a Julian, el hijo de John Lennon, del divorcio de sus padres (John Lennon y su primer esposa Cynthia Powell). El título de la canción era inicialmente Hey Jules pero Paul McCartney la cambió a Jude porque sonaba mejor. En su niñez, Julian Lennon frecuentaba más a Paul McCartney que a su propio padre. Julian Lennon solo supo que la canción estaba escrita para él casi veinte años más tarde. Mucha gente, incluído John Lennon, pensaba que la canción era sobre John Lennon y su relación con Yoko. La canción llega a ser un himno, una canción referente de los Beatles y una muestra más del talento compositivo y para la construcción melódica de Paul. La canción concluye con un crescendo inolvidable, en el que participa una orquesta de más de 30 músicos.En 1970 sale también el recopilatorio "Beatles Again" en el último periodo de la carrera de los Beatles, el disco también se lo conoce como "Hey Jude"
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