miércoles, 22 de mayo de 2013


España: un país lector

Día 22/05/2013

Las cifras contradicen al tópico habitual: en nuestro país cada día se lee más

En España hoy se lee más y mejor que nunca. Semejante afirmación a más de uno pudiera parecerle tan exagerada como falta de toda razón. Y, sin embargo, nada distinto es lo que aportan cada uno de los datos sobre los que podemos sustentar tan esperanzado horizonte. Lo dicen las sucesivas mediciones de hábitos de lectura del Ministerio de Cultura español, en colaboración con la Federación de Gremios de Editores de España, que lo manifiestan año tras año, en uncrecimiento constante que nos ha permitido pasar de un escaso cuarenta por ciento de población lectora en los comienzos de los años ochenta a ese sesenta y cuatro por ciento de la última oleada de 2012.
Lo confirma la propia realidad editorial de nuestro país. Si hace treinta años en España existían no más de trescientas empresas y sellos editoriales, hoy en día el número supera ampliamente el millar, con unaoferta de calidad media más que notable y una variedad en sus catálogos que hace del patrimonio editorial español, y sus más de 400.000 títulos vivos, uno de nuestros auténticos tesoros culturales.

Bibliotecas públicas

A ello podríamos sumar la evolución, también excepcional, de las bibliotecas públicas españolas. De su número y calidad. De la magnitud y adaptación de sus fondos bibliográficos y documentales. Y, sobre todo, de la respuesta que, ante semejante oferta, expresa la población. Losmás de doscientos millones de visitas que las bibliotecas públicas españolas obtuvieron en el año 2012 –es la institución cultural de mayor uso por parte de los ciudadanos– son un dato que por sí mismo evidencia el modo en que se aprecian su presencia y la eficacia de su labor.
Las bibliotecas públicas son modelo de servicio ciudadano, cercano, flexible, dinámico, felizmente alejado del comportamiento rígido, distante y lúgubre de épocas pasadas.
Infinidad son los certámenes, premios y actos que en España se celebran a favor de la lectura, de la creación literaria, como abundantes lo son también los grupos de lectores que, en forma de clubes o de cualquier otro modo de organización, convierten la lectura no sólo en fuente de conocimiento, aprendizaje y entretenimiento, sino en vínculo de cohesión social. En la voluntad de hacer de la lectura no un hecho meramente individual, sino práctica comunitaria para el diálogo y el intercambio, donde la experiencia lectora no hace más que enriquecerse.
Clubes con presencia física o virtual, clubes en la nube, en el ciberespacio, como prolongación de esas redes sociales, donde también la lectura ocupa un lugar cada vez más preeminente. En la red, y en el espacio español, existen no menos de 2.000 webs, portales o blogs cuyo eje central es el ejercicio lector.

Ventaja competitiva

Pero, con ser mucho lo alcanzado, es más aún lo que deberíamos tratar de lograr. Porque en la sociedad en la que vivimos la lectura no sólo es eje de formación e información, sino factor clave para el progreso.Incluido el laboral y económico. Sólo las sociedades que sepan obtener de la información cuanto ésta presenta de ventaja competitiva serán las que realmente lideren el crecimiento del futuro.
O somos una sociedad plenamente lectora, donde saber leer, querer leer y poder leer se conviertan en nuestro objetivo principal, o cualquier forma de progreso no será más que una aspiración fragilísima, un fraude o una pura quimera. Un reciente estudio, realizado en el Reino Unido por una de la más prestigiosas consultoras británicas, concluye que más de la mitad de las profesiones que surgirán en los próximos veinte años tendrán que vercon la capacidad para captar, interpretar, comprender, valorar y comunicar acervos informativos. Es decir, leer.
En semejante causa, urgente y posible, para asentar y ampliar la presencia de la lectura en nuestras vidas, debe volcarse la sociedad en su conjunto. Del ámbito familiar, al sistema educativo en su totalidad. De los medios de comunicación, a las organizaciones sociales. De las Administraciones Públicas, a la propia sociedad civil, a través de sus múltiples entidades de participación.

Presencia lectora

En ese afán nació y se desarrolla la Fundación Germán Sánchez Ruipérez. Desde hace más de treinta años supo entender el valor fundamental de su apuesta. Y decididamente ha ido tejiendo un conjunto de proyectos de promoción lectora, muchos de ellos pioneros, que han desembocado en la creación de diversos Centros Técnicos. Y muy recientemente de la Casa del Lector, símbolo y explicitación de nuestra apuesta decidida por la lectura.
Desde la Fundación Germán Sánchez Ruipérez hemos querido contribuir a la dignificación y modernización de la función bibliotecaria. Impulsado la práctica de la lectura en ámbitos formales ( escuelas, institutos, centros de formación profesional, universidades…) y en espacios inicialmente ajenos a la presencia lectora: hospitales, centros de acogida de inmigrantes, empresas diversas, consultas de pediatría, centros penitenciarios… Formado infinidad de mediadores de lectura. Implantado en la red diversos programas destinados a favorecer la lectura. Documentado, investigado y experimentado en infinidad de fuentes y proyectos lectores.
Y en ese reto deseamos continuar. Conscientes de los nuevos horizontes y territorios que a la lectura se presentan en nuestra contemporaneidad, donde el avance de los soportes multimedia requerirán, para su óptimo uso, de lectores con capacidad de analizar, seleccionar y ordenar el torrente informativo que nos envuelve, y que no hará más que crecer a escala planetaria.
La sociedad española, por primera vez en su historia, es una sociedad lectora. Conseguirlo ha sido laborioso, sacrificado y costoso. Veníamos de carencias ancestrales y, en un tiempo récord, hemos alcanzado niveles estimables. Tenemos que sentirnos legítimamente orgullosos de ello. Y también comprometidos a que el esfuerzo no sea ni baldío ni perecedero. Antes bien, que se enriquezca de continuo. Que la lectura sea una prioridad cultural y social. Que juntos sigamos cubriendo ese largo camino que, hace décadas, emprendimos y que ya hemos recorrido en su parte fundamental.
Porque detrás de un lector siempre habitará la realidad de un futuro de esperanza.

No hay comentarios: