De Guindos asegura que España luchará para extender la protección a los depósitos de más de 100.000 euros
EFE / BRUSELAS
Día 14/05/2013 - 19.56h
La Unión Europea sigue dividida sobre el papel de los grandes depositantes en los rescates bancarios
El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha asegurado hoy en rueda de prensa tras el Eurogrupo que España seguirá luchando para que todos los depósitos, incluidos los de más de 100.000 euros, estén protegidos en el futuro. En todo caso, la Unión Europea (UE) no logró hoy un consenso sobre el papel que deben jugar los grandes depositantes en los rescates internos de los bancos y el grado de protección del que deben disfrutar, pero sí hay «casi total» acuerdo sobre la necesidad de garantizar plenamente los ahorros inferiores.
Guindos ha defendido la protección de todos los depositantes durante el debate público sobre la nueva directiva de resolución bancaria, cuyo objetivo es que en el futuro sean los accionistas y los acreedores y no los contribuyentes los que paguen el coste de futuras crisis financieras.
Luis de Guindos ha pedido durante el Ecofin que «todos los depósitos estén adecuadamente protegidos» en caso de quiebra o reestructuración bancaria y ha considerado «artificial» la distinción entre las cuentas superiores y las inferiores a 100.000 euros, las únicas actualmente garantizadas. «Si un banco sufre una fuga de los depósitos superiores a 100.000 euros, los demás también sufrirán», ha alegado Guindos durante el debate sobre la nueva directiva de resolución bancaria, cuyo objetivo es que sean los accionistas y acreedores y no los contribuyentes los que paguen los costes de futuras crisis financieras.
España ha sido el único país que ha pedido la exclusión total de los depositantes de futuros rescates en un debate que ha puesto de relieve la división entre los Veintisiete sobre esta materia. En lo que sí son unánimes los ministros tras el fiasco del rescate de Chipre es que los depósitos por debajo de 100.000 euros son «sacrosantos» y no se tocarán en ningún caso. La Comisión y el Banco Central Europeo (BCE) han pedido que se dé una «preferencia a los depositantes» de más de 100.000 euros. Ello significa, según el comisario de Servicios Financieros, Michel Barnier, que «sólo se tocarán en caso extremadamente limitados» y «serán preservados en la mayoría de los casos».
En rueda de prensa tras el Ecofin, Guindos ha matizado su posición y ha dicho que aunque los depósitos de más de 100.000 euros deben gozar de una «protección especial», no excluye que se les apliquen pérdidas «en circunstancias excepcionales», y se ha mostrado a apoyar las propuestas de Bruselas y el BCE. Los primeros en asumir pérdidas serán los accionistas, seguidos de los tenedores de preferentes y deuda subordinada y los bonistas sénior, según la jerarquía defendida por el representante alemán en el directorio del BCE, Jörg Asmussen.
Los grandes depositantes sólo contribuirían «como último recurso», cuando el resto haya agotado su capacidad de asumir pérdidas. La opción de dar a los grandes depositantes un estatus «preferente» ha logrado un «considerable apoyo» entre los ministros, según ha dicho el presidente del Ecofin, Michael Noonan. No obstante, otras delegaciones como Alemania, Francia, Holanda o Dinamarca, han defendido que los grandes depositantes se sitúen al mismo nivel que los bonistas sénior a la hora de asumir pérdidas. En todo caso, el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, se ha mostrado dispuesto a dar preferencia a los grandes depositantes si esta es la vía de consenso.
El papel de los estados
En contraste, su homólogo francés, Pierre Moscovici, ha dicho que la preferencia «no es una buena solución» porque «deformará la estructura de los balances bancarios en beneficio de los depósitos, más volátiles que los bonos en caso de crisis». El segundo punto de discrepancia entre los Veintisiete es si hay que dar o no flexibilidad a las autoridades nacionales de resolución para excluir de las quitas a determinados actores, como los depositantes, por razones de estabilidad financiera. Esta ha sido la postura de Francia, mientras que Austria ha reclamado la máxima armonización para garantizar la igualdad de trato entre los Estados miembros y la seguridad jurídica.
También Guindos ha pedido una armonización máxima en el nuevo sistema «evitando la fragmentación del mercado introduciendo elementos discrecionales en la directiva». «Cualquier flexibilidad sólo la puede aplicar una institución europea», ha sostenido. Tampoco hay acuerdo sobre las fechas. España está entre la mayoría de países que ha reclamado retrasar la entrada en vigor del nuevo sistema de quitas para los acreedores hasta 2018. Sin embargo, tanto el BCE como el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, han pedido adelantarla a 2015. La presidencia irlandesa se ha comprometido a tratar de lograr un acuerdo sobre la nueva directiva en el próximo Ecofin de junio. Guindos ha dicho que esta norma es un «elemento esencial» de la unión bancaria, pero «no puede sustituir a los otros dos pilares»: la creación de una autoridad única de resolución y de un sistema común de garantía de depósitos. Todas estas piezas deben negociarse «en paralelo».
España se financia sin problemas
Luis de Guindos también ha asegurado tras el Eurogrupo que España no necesitará utilizar el sobrante del rescate bancario de 100.000 millones de euros -de los cuales se han gastado 40.000 millones- porque según ha dicho la banca no necesita nuevas inyecciones de capital y el Tesoro se financia sin problemas. «En estos momentos no entra en los planes del Gobierno español ni del Tesoro acudir a la línea de 100.000 millones de euros», ha asegurado el ministro. Ni por necesidades de recapitalización de los bancos ni porque en estos momentos el Tesoro español tiene acceso a los mercados», ha subrayado.
En este sentido, Guindos ha sostenido que «la banca española está mucho mejor recapitalizada y no va a necesitar inyecciones adicionales de capital». Además, el Tesoro español «ha probado que puede tener acceso a los mercados de capitales y levantar en un día 11.000 millones de euros» y ya ha cubierto más del 50% de las necesidades de financiación del año. El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha propuesto en los últimos días utilizar el sobrante del rescate bancario para financiar su plan para las pymes y para frenar los desahucios. Pero la Comisión Europea ha dicho que la línea de crédito no puede destinarse a estos objetivos.
«No se puede pedir mucho más a España»
El vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Industria y Emprendimiento, Antonio Tajani, ha asegurado que no se pueden pedir muchos más sacrificios a España y ha subrayado que los ajustes para reducir la deuda pública "son inútiles" si no se ven complementados con medidas en favor del empleo y del crecimiento económico.
A este respecto, el responsable a nivel europeo de Industria y Emprendimiento destacó en una entrevista concedida a la Cadena Cope que "ahora España está subiendo" en comparación con la "muy difícil" situación que afrontaba el país hace dos años. "No se puede pedir mucho más a España, porque más sacrificios no es la solución", afirmó el vicepresidente de la Comisión Europea.
Sin embargo, advirtió de que "los sacrificios para reducir la deuda pública son inútiles si no hay esfuerzos en favor del trabajo, del mercado interior o de las pymes".
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