Javier Anta: «La moratoria ha apuntillado a la energía fotovoltaica»
Durante sus década al frente de la patronal fotovoltaica ha vivido el auge y la posterior caída del sector
Día 01/12/2012 - 02.35h
Javier Anta ha seguido el desarrollo de la energía fotovoltaica en nuestro país desde sus inicios, cuando generar 100 kW al año suponía para una empresa ser la más grande de Europa, «y era española», señala. De aquella situación inicial -cuando «el mayor proyecto era poner 6 módulos en un faro, que se instalaban alquilando burros»-, se ha llegado en la actualidad a que las plantas de generación fotovoltaica compitan con otras convencionales. Ha sido testigo del crecimiento y también desgraciadamente de la caída del sector fotovoltaico, al que la moratoria ha apuntillado, congelando el creciente desarrollo de esta tecnología limpia en un país, además, con tantas horas de sol como el nuestro.
-¿Cómo se ha llegado a la situación actual?
-España era puntera en Europa, teníamos las mayores fábricas, con 3 grandes empresas, Atetsa, BP solar e Isofotón. Y por desgracia hemos pasado a la realidad actual. Teníamos un plan de energías renovables que en el cambio de siglo decía que tendríamos que producir el doble cada año. Un reto muy grande que se cumplió los primeros años. Pero se desbordaron las expectativas y tuvimos una gran desviación que nos llevó a necesitar 10 veces más cada año en producción, sobre todo en 2007 y 2008, una demanda difícil de asumir. Además, en una economía global entró competencia del oriente, con características especiales y ventajas de financiación estatal que hizo que perdiéramos el liderazgo. Para agravar las cosas, debido a esa desviación, al déficit tarifario y la situación en que se encuentra el país, hay una moratoria que hace que la industria esté parada y sus posibilidades de subsistencia se deban solo a la exportación.
-¿Qué haría falta para frenar esta caída?
-El camino parece que está claro: potenciar el mercado español a través del autoconsumo y el balance neto. El autoconsumo está regulado por la legislación existente más la que últimamente ha emitido el Gobierno para facilitar la conexión en baja tensión hasta 100 kW, pero falta la normativa de balance neto, que daría a la industria fotovoltaica un balón de oxígeno indispensable.
-¿Llegaremos a recuperar una posición de liderazgo?
-El liderazgo será difícil frente a países como Alemania, Estados Unidos o China que no han sufrido moratorias ni crisis tan fuertes.
-¿Se podría decir que lo que ha apuntillado a la fotovoltaica ha sido la moratoria?
-Por supuesto, todo lo que hacíamos, más del 90%, era gracias a esas legislaciones que la moratoria congeló de la noche a la mañana. La industria fotovoltaica solo quedó con la exportación que hacía entonces. Eso nos hizo impulsar la parte de autoconsumo, que no requería primas, y el balance neto, pero por la inercia de la Administración en circunstancias como éstas, que atiende otras prioridades, la lentitud es mayor.
-¿Esta es la situación más difícil que han atravesado las fotovoltaicas?
-Ha habido situaciones muy difíciles, pero a diferencia de ésta, el sector ha tenido control sobre ellas y pudo hacer cosas para superarlas. Un ejemplo fue el problema del silicio destinado a nuestros módulos. Se agotó y hubo una carestía grande. Fueron momentos críticos, pero lo superamos. El problema ahora es que en la situación actual no tenemos ningún control, con gobiernos que atacan la seguridad jurídica de las inversiones hechas en fotovoltaica. Ante un gobierno que implanta una moratoria de la noche a la mañana, no tenemos el control.
-¿Qué papel juega el autoconsumo en la recuperación de la energía fotovoltaica?
-El autoconsumo ya vale la pena, en algunas ocasiones, porque han bajado mucho los precios para quien instale paneles en su casa. Cuando hay sol genera energía y la consume y cuando no la agota, la regala la red. El problema está en que hay que hacer encaje de bolillos para que salgan las cuentas: se puede regalar mucha electricidad a la red a valor de mercado, que es poco. Sin embargo, si se llegara a un acuerdo con las compañías eléctricas, para que esa electricidad que se regala quedara compensada por kilovatios consumidos por la noche o cuando las condiciones climáticas impiden generarla, algo que parece bastante equitativo, se instalarían más paneles.
-¿Y el balance neto?
-El balance neto consiste en tener en cuenta la energía que se ha generado y no se consume. Ya se contempla en muchos países. Sugeriría a las compañías eléctricas y al Gobierno que tomaran como referencia a esos países. Implantarlo no es una cuestión de ignorancia sino de voluntad política y empresarial por parte de las eléctricas de colaborar en este desarrollo normativo.
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