El coche, a punto estas vacaciones
Con la Semana Santa a la vuelta de la esquina y el punte de San José este mismo fin de semana, muchos se preparan para iniciar unas mini vacaciones. Claro que también deben preparar el coche.
Día 14/03/2013 - 17.18h
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Antes de meternos en carretera estas vacaciones, nada mejor que acometer una buena puesta a punto del vehículo que prevenga sustos y sobresaltos, sobre todo porque muchas veces el destino no queda cerca de nuestro lugar habitual de residencia y una avería puede amargarnos, y mucho, los días de descanso.
En este sentido, hay consejos que pueden sonar recurrentes, pero que una y «mil» veces conviene seguir antes de meternos en carretera con la familia y toda clase de bártulos a cuestas. Losneumáticos, esenciales, deben contar con la presión adecuada, incluído en su caso el derepuesto, que mediremos en frío y que rellenaremos al máximo de la tabla que dicte el manual del vehículo si vamos a viajar con mucho peso a bordo. Ojo a posibles grietas, golpes o roturas, incluso en los flancos. El dibujo, por ley, no puede ser inferior a 1,6 mm.
Al hilo de las cubiertas, no está de más asegurarse de llevar los triángulos y el chaleco deemergencia, un sencillo par de guantes, algo de papel para limpiarnos en caso de hacer un cambio, el gato y alguna herramienta, como un destornillador plano para ahuecar tapacubos y tapatornillos, si toca cambiar una rueda pinchada.
En cuanto a líquidos y engrase, en primer lugar echaremos un vistazo a la varilla del aceitepara verificar que el nivel está en un punto medio entre los 2 extremos de medición. Ojo, un aceite muy gastado, y en consecuencia muy oscuro, no cumpliará su cometido, como unos filtros (de aire y aceite) deteriorados: unos y otros aumentarán el consumo y, en el tiempo, derivarán en avería, a menudo costosa. Un cambio de aceite no es, además, una operación de servicio cara.
Líquidos y engrase
También comprobaremos contar con suficiente líquido limpiaparabrisas (de 2 a 3 euros la garrafa) y que los contenedores de líquido refrigerante, dirección y frenos, que se pueden inspeccionar visualmente desde el exterior con el motor frío, son correctos.
Hay que verificar todo el alumbrado, operación que apenas lleva unos minutos pero para la que debemos contar con ayuda, puestos a comprobar que también se encienden correctamente las luces de freno.
Si nos lo podemos permitir, un taller, oficial o multimarca, realiza estas operaciones con rapidez y facilidad, y de paso verifica el estado de la batería, dirección, frenos (discos y pastillas, pero también tambores traseros en caso de llevarlos), encendido e inyección, y hasta de lasuspensión. Sobre ésta, lo suyo es acudir a un centro especializado, que en máquinas al efecto señala con precisión el estado de desgaste o la vida útil restante. Aún así, y aunque sólo sea a modo de aproximación, un mecánico entendido puede decirnos si los amortiguadores requieren un cambio más o menos urgente. Atentos a esto: es fácil circular con estos elementos en mal estado sin darnos cuenta, pero el peligro está ahí en caso de frenada de emergencia (más larga), además de por la merma en la calidad dinámica del vehículo, en especial cargado.
Por descontado, la documentación en regla y la ITV al corriente. Tampoco está de más pensar en un segundo juego de llaves. Lámparas de repuesto, una manta o similar para agacharnos si toca sustituir un neumático, una linterna, un sencillo chubasquero plegable, un pequeño botiquín y, en caso de usarlas, gafas de respuesto son elementos que pueden parecer innecesarios, pero que llegado el caso compensa tener cerca, aunque sólo se utilicen una vez. Habrá quien opine que son muchos, pero no son tantos y bien colocados y amarrados no tienen porqué ocupar mas de la cuenta ni molestar.
Carga y niños, cada cosa en su sitio
De hecho, hay quien lleva en el habitáculo todo tipo de cachibaches y enseres, con el consiguiente riesgo asociado en caso de frenazo o emergencia. En general, conviene repasar qué necesitamos y qué no, también en lo referente al maletero, pues lo habitual es viajar con más ropa y utensilios de lo que utilizaremos en destino. Y todo eso repercute de forma negativa en lacarga y el peso de ésta, en el consumo y en el comportamiento del coche.
Esencial, organizar bien el maletero, situando al fondo los elementos más pesados y asegurando que todo va bien amarrado. Es preferible no llevar más de lo que quepa en el espacio de carga, pero si aún así necesitamos sitio extra nada mejor que un cofre de techo (no penaliza en exceso la aerodinámica) o, llegado el caso, un carrito de remolque.
Como norma, conviene viajar con ropa y calzado cómodos, y parar cada 1,5 ó 2 horas, como mucho. También ir bien hidratados evitando comidas copiosas (nada de alcohol) que obligan a digestiones pesadas. Atentos a los prospectos de medicamentos (efectos secundarios) que pudiésemos estar tomando y de igual modo a la temperatura interior: 21ºC es una cota recomendable para permanecer mucho tiempo en el coche.
Los niños, en su sitio, nunca delante hasta los 13 años (o 135 cm de estatura), y hasta los 4 acomodados en su correspondiente sistema de retención infantil (SRI), a ser posible en las plazas traseras y en sentido opuesto a la marcha. Dispositivos como los DVD portátiles pueden ser buena idea para amenizar la marcha, pero también adecuar el horario a sus horas de sueño, en lo posible, así como llevar a mano agua, algún muñeco o juguete predilecto, cantar, jugar a adivinanzas o hablar sin interrupciones.
Por último, las mascotas deben ir adecuadamente sujetas y separadas del conductor por barras o mallas específicas (en modo alguno en un maletero sin luz y ventilación). Hay cinturones de seguridad para perros que fijan a un arnés. Si nuestra mascota no está acostumbrada a viajar o incluso al coche, conviene habituarla unos días antes realizandotrayectos cortos.
Los perros en particular, son muy sensibles a la humedad (y a la condensación) o a la falta de ésta en el habitáculo. Nunca permitiremos que asomen la cabeza por la ventanilla, y si no queda otro remedio les suministraremos un calmante que prescriba un veterinario. Gatos y otro tipo de animales tienen que viajar en el interior de un transportín al efecto.
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