Madrid clona árboles de especies resistentes a plagas y sequías
Servirán para reforestar los espacios protegidos de la región y las zonas especialmente castigadas, por ejemplo por los incendios
Día 26/12/2012 - 11.38h
El valle de La Corchera, en Boadilla del Monte (Madrid), cuenta con unaréplica genética del ejemplar de alcornoque más vetusto (cuatro siglos) y grande de España. El consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Borja Sarasola, lo plantó hace una semana a pocos metros del árbol madre, de 11 metros (m) de altura (equivalente a un edificio de cuatro plantas) y con un diámetro de copa de 13 m.
El Ejecutivo autonómico, a través del Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Agrario (Imidra), ha clonado hasta el momento 31 Árboles Singulares de la Comunidad que reúnen unas características especiales, como la resistencia a las plagas y a las variaciones climáticas. El presidente regional, Ignacio González, ya entregó doce de éstos ejemplares a distintos alcaldes en mayo.
«Todas las reforestaciones que vaya a acometer Madrid a partir de ahora en los espacios protegidos, y en zonas como Valdemaqueda, Santa María de la Alameda o Robledo de Chavela –donde el fuego arrasó dos mil hectáreas en agosto-, van a tener, evidentemente, una capacidad de supervivencia mucho mayor gracias a estos árboles, que seguirán en pie 400 años después» concluyó Sarasola.
Montañas y palacios
Los madrileños disfrutan de un patrimonio arbóreo relevante debido a dos factores, tal y como explica Miguel Ángel Novillo: «La sierra del Guadarramay Somosierra, una franja montañosa de elevada pluviosidad, difícil acceso y complicado aprovechamiento por parte del hombre, ha conservado interesantes muestras de bosques primigenios y árboles venerables».
Por otro lado, prosigue el ingeniero de Montes de Área de Conservación de Flora y Fauna, elasentamiento de la Corte española en la villa de Madrid conllevó la presencia de grandes palacios ajardinados y quintas que acotaron amplias superficies para la caza y el esparcimiento, donde se prohibió cualquier aprovechamiento que afectase a la vegetación arbórea existente, a la vez que se promovió la plantación de raras especies traídas de los territorios de ultramar y nuevas tierras descubiertas».
La tutela de esta rica masa forestal ha constituido desde siempre una exigencia de primer orden para la Comunidad de Madrid, cuyos orígenes se remontan a la Ley de 1983 de protección del acebo, reseñan desde el Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales. En el Decreto de 22/1985, de 1 de marzo, en cambio, se establece la salvaguarda de más taxones (la sabina, el olmo de montaña, el mostajo, el serbal de cazadores, el cerezo silvestre, el madroño, el fresno común y el saúco).
El Gobierno autonómico ha catalogado 257 árboles singulares, que se encuentran repartidos por una cincuentena de municipios. Madrid, con 60 individuos, Aranjuez, con 28, y San Lorenzo de El Escorial, con 21, constituyen las localidades donde mayor cantidad de ellos se contabilizan.
Peligros a los que se enfrentan
1. La contaminación atmosférica, que sufre sobre todo el género Quercus (roble y encina), muy presente en los parques.
2. El urbanismo agresivo, que trata a los árboles como simple mobiliario urbano y que, en ocasiones, varía el nivel freático de los suelos donde éstos se asientan.
3. La distribución de sal en las carreteras durante el invierno, que afecta a los ejemplares situados próximos a las cunetas.
4. Las enfermedades venidas de otras demarcaciones, como la grafiosis de los olmos.
5. El abandono de los tratamientos silvícolasen individuos maduros, como es el caso de los trasmochos -podas que han generado las formas actuales de determinados árboles singulares: fresnos, rebollos y chopos-.
6. La propia naturaleza y el inexorable envejecimiento de los seres vivos.
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