Este gravísimo trastorno se caracteriza por un mal funcionamiento del sistema nervioso autónomo que origina la ausencia de la respiración.
Una leyenda alemana da nombre a esta enfermedad. La ninfa Ondine, cansada de los engaños de su amado, le condenó a estar siempre pendiente de su respiración, bajo pena de morir ahogado. Inspirar, Espirar, Inspirar, Espirar... ¿Es necesario controlar voluntariamente la respiración para poder vivir? Para las personas que sufren el síndrome de Ondine, sí. Las dificultades de los enfermos de síndrome de Ondine aparecen durante las horas de sueño. Es en esos momentos cuando la respiración se controla únicamente de manera involuntaria y al estar esta función dañada en los sujetos afectados, podrían morir. Se hace necesaria la utilización de un respirador artificial.
Por Cristina Fernández.
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