viernes, 11 de mayo de 2007

"EPIGENÉTICA: somos lo que comieron nuestros abuelos"

Según Manel Esteller Director del departamento de Epigenética del CNIO.
La EPIGENÉTICA -"alrededor de los genes", viene del griego- es una ciencia en desarrollo que demuestra que lo que comemos, bebemos, respiramos... provoca una serie de reacciones bioquímicas (la más estudiada, la metilación del ADN) que hacen que, sin verse alterados, los genes se expresen o no, y consigue así modular nuestro riesgo de cáncer y de muchas otras enfermedades. En otras palabras, incluir o no incluir regularmente en la dieta ácido fólico, fumar o no fumar, beber o no beber alcohol... puede hacer que una persona con riesgo genético de cáncer de colon, próstata o mama desarrollen la enfermedad a los 30, a los 40, a los 60 o que no la desarrollen nunca, "Antes, el dogma era que nuestros hijos y nietos sólo recibían como herencia nuestros genes", explica Manel Esteller, uno de los mayores expertos del mundo en el tema y de los más citados en las revistas científicas que lo tratan. "Ahora sabemos que también heredan nuestras experiencias dietéticas y ambientales y las de nuestros antepasados", añade.
LAS MOLÉCULAS DE ADN.
Son los ladrillos que forman las células. Determinan desde nuestro color de ojos hasta las enfermedades. Cada una está formada por unas cadenas de azúcares y fosfatos, y cuatro bases nucleotídicas (adenina, citosina, timina y guanina), cuyo orden dispone nuestro código genético, que es único.
EL ADN ES INMUTABLE.
Pero hay agentes que lo pueden "modular" de forma reversible. Por ejemplo, en nuestro ADN podemos tener escrita la palabra "cáncer", pero mediante la ingesta de ciertas sustancias podemos lograr que éstas se unan al ADN para quitarle el "acento" a la palabra. Es decir, que el cáncer no se active.
LA INGESTA DE ALIMENTOS.
Los alimentos ricos en folato, metionina o vitamina B12 hace que todos los procesos que tienen lugar en el ADN (desarrollo, división, maduración, crecimiento y adaptación) se produzcan sin fallos. Para conseguirlo, esos agentes químicos se añaden a la letra C del alfabeto de nuestros genes, la citosina.
SI HAY EXCESO O DEFECTO.
De esos agentes, se produce una "metilación" aberrante del ADN, que provoca fragilidad en los cromosomas y una inactivación de los agentes protectores frente al cáncer. Esas aberraciones cromosómicas son las que pueden hacer que se revelen enfermedades latentes, como algunos tumores.