martes, 8 de mayo de 2007

"EL PELIGRO DE LA SAL"

La periodista especializada en temas de salud Joanna Blythman analiza en The Guardian un reciente estudio sobre la sal, publicado por la Revista Médica Británica, que confirma que reducir el consumo de sal merma el riesgo de infarto o lesión en el corazón. El 90 % de la sal que se come proviene de alimentos preparados, mientras que sólo el 10 % viene de la que se echa al cocinar o comer. La mayoría de los británicos, explica la autora, consume alrededor de 10 gramos de sal al día, cuando la cantidad máxima recomendada por los médicos es de 6 gramos. Blythman recomienda algunos trucos fáciles que ella misma pone en práctica para no abusar de la sal. Por ejemplo, cocinar uno mismo los alimentos crudos o comprar sal de calidad que suele ser baja en sodio y contiene otros elementos saludables como zinc, potasio, hierro o yodo. Y otro consejo más, nunca añadir sal a alimentos que de por sí son salados, como las aceitunas.